En un principio, como la mayoría de construcciones de este tipo en Canarias, eran realizadas de cabañas mampuesto, madera y paja que, con en el transcurso de los siglos XVIII y XIX, fueron ampliándose desde la puerta principal hasta el coro.
En la actualidad, su construcción de un solo cuerpo con techo de cáñamo encalado, tiene una airosa espadaña de cantería sobre dependencias anexas al templo que se terminó de fabricar en 1866. Domingo Crespo fue quien construyó unos bonitos arcos de piedra en las puertas principales del edificio, típica en la mayoría de ermitas e iglesias canarias. Su campanario, realizado por Estanislao Duque, data de 1866. El Presbiterio tiene forma rectangular y mide 10 m. de longitud por 6,65 m. de ancho y los frescos de su techo fueron realizados por Ubaldo Bordanova Moreno en 1904, el mismo pintor que realizó los frescos en las dos bóvedas principales de la Iglesia del Salvador en Santa Cruz de La Palma.
En la iglesia se conserva algunas tallas de interés como el Cristo del Entierro, el grupo del Calvario, La Virgen del Carmen y dos imágenes de San Antonio Abad.
Por su riqueza arquitectónica y patrimonial, esta iglesia fue declarada el 18 de abril de 1996, Bien de Interés Cultural con categoría de monumento.