Fiesta
Fiestas de La Virgen del Cobre
La Virgen del Cobre se encuentra en la Basílica Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre en Santiago de Cuba y fue declarada patrona de Cuba en 1916. En el S.XIX, coincidiendo con una época de emigración masiva de isleños a Cuba en busca de un mejor porvenir, un vecino del barrio que viajó a esta isla caribeña trajo la imagen para venerarla y conservarla en su domicilio en el barrio de Los Quemados.
La Virgen del Cobre se encuentra en la Basílica Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre en Santiago de Cuba y fue declarada patrona de Cuba en 1916. Cuenta la leyenda que tres pescadores fueron a buscar sal a la Bahía de Nipe, cuando se produjo una tormenta que puso en riesgo la pequeña embarcación y a sus tres tripulantes. Tras orar suplicando protección, desaparece la tormenta y descubren una imagen que flotaba. Era la Virgen del Cobre.
En el S.XIX, coincidiendo con una época de emigración masiva de isleños a Cuba en busca de un mejor porvenir, un vecino del barrio que viajó a esta isla caribeña trajo la imagen para venerarla y conservarla en su domicilio en el barrio de Los Quemados. Desde entonces ha permanecido en el mismo domicilio, siendo cuidada y conservada por Dña. Antonia Cabrera Hernández (Delfina) hasta la actualidad.
Por tradición oral se sabe que a finales del S.XIX y principios del S.XX hasta finales de la década de 1950, se celebraban en el barrio las fiestas en honor a Nuestra Señora de la Caridad del Cobre. Muchos vecinos del pueblo que vivieron aquella época, recuerdan con especial cariño y alegría la celebración de esta entrañable fiesta.
Los festejos que tenían lugar normalmente en el mes de julio duraban tres días, coincidiendo con un fin de semana. El inicio de la fiesta era anunciado por una “lluvia de cohetes” que rompía la tranquilidad y el silencio de un barrio que esperaba con ilusión el comienzo de unos esperados y deseados festejos. Se celebraban numerosos actos, tanto lúdico festivos como de carácter religioso: carrera de sacos, carrera de caballos fuscos, bailes y verbenas en la plaza de Los Quemados (Plaza de la Amistad), pasacalles, también tenía su participación una carroza alegórica que representaba a España y a algunos de sus territorios, en la que algunas mujeres del barrio vestidas con el traje típico de cada región, hacían las correspondientes ofrendas. También el teatro tenía su lugar en estos festejos, representándose algunas comedias (Coba Fina, Amor Campestre, El Cariño de un Indiano…) y cuyos participantes siempre eran vecinos del barrio.
La Virgen de Nuestra Señora de La Caridad del Cobre era trasladada desde el domicilio de Antonia Cabrera Hernández al Grupo Escolar del barrio donde permanecía en un altar decorado con gran esmero por los vecinos. Allí permanecía junto a la imagen del Niño Jesús y se celebraba la Novena de Acción de Gracias a la Virgen así como cantos varios de motetes y letanías. Desde allí y coincidiendo con un domingo, día principal de celebración de la fiesta, ambas imágenes se trasladaban hasta la plaza del barrio donde se cantaba la Loa.
Uno de los actos principales y más esperados por todos los vecinos y que aún se continúa recordando con especial cariño, se producía durante un descanso de la verbena el día principal de la celebración de la fiesta, escenificándose la aparición de la Virgen del Cobre a los tres pescadores en medio de una tormenta. Entonces, se interpretaba un diálogo entre la Virgen y los tres pescadores. Estos personajes eran representados por una niña y tres niños del barrio. También tenían su aparición los Caballos Fuscos que en pasacalle y portando fuegos artificiales recorrían la carretera del barrio hasta llegar a la plaza donde danzaban al son de su música. La fiesta finalizaba al tercer día con la elección, en la Plaza de la Amistad, de un nuevo presidente y mayordomo, encargados de la organización de la fiesta para el siguiente año, y un baile en honor al nuevo presidente elegido.